Un caminante de la fotografía que construye memoria

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  • domingo, 12 de junio de 2011
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  • Neyder Jhoan Salazar
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  • Jesús Abad Colorado  estableció el deber ser del periodismo, y la narrativa visual utilizada para cubrir el conflicto y construir memoria.

    Jesús Abad Colorado reportero gráfico que reconoce la necesidad de asumir la responsabilidad en el ejercicio del periodismo, “el periodismo es una vaina de corazón y se pone el conocimiento al servicio de la gente”. Sin embargo, reconoce que muchas veces se pone al servicio del poder, en ese caso es cuando los medios apabullan, pero el deber ser a pesar que siempre se le trate de idiota útil al periodista, es decir las cosas con claridad y tratando de acercarse a la verdad.

    Existe una figura donde los medios satanizan la protesta y la movilización campesina. Según Jesús tal es el caso del campesino que defiende su tierra frente al desplazamiento de megaproyectos como sucede en la represa El Quimbo. Es bajo esta premisa que este periodista establece la labor del periodismo como un servicio a la sociedad, “es necesario narrar lo que sucede con El Quimbo contar visualmente las denuncias de la comunidad, Qué tal se inunde toda esa zona y no se logre tener una memoria”.

    Una enfoque de fotografía más allá de la guerra 

    Abad manifiesta que empezó contando las historias de su ciudad Medellín, “fue descubrir otra faceta de las comunas, narrar historias de artistas, de teatreros y cantantes de la zona”.
    Luego vio como Antioquía representaba un laboratorio del conflicto, ya que se gestó el fenómeno del Paramilitarismo, “empecé a cubrir la violencia y pude identificar que más que asesinar criterios políticos, se perseguían y asesinaban defensores de derechos”.

    Esto le ha permitido a Abad llenarse de aprendizajes y como sostiene, aprendió a enfocar con su ojo izquierdo, un ojo que se conecta, y liga al corazón y a la mente para poder entender la sociedad. “Se adquiere un compromiso con la verdad para narrar y se hace con criterio y conocimiento que se debe potencializar, lo que permite reflexionar sobre lo que hago”, agrega Jesús.

    De igual forma adiciona que ha decidido ser una caminante de la fotografía, camina el país buscando narrarlo por medio de sus fotografías. Una narración que depende del enfoque y que desde su visión de servicio es una narrativa diferente. Es así como caminando y narrando con su cámara logra lo que denomina tomarle el pulso al país, ya que camina al lado de la gente desplazados, niños, comunidades afro, indígenas, campesinos y la población del país. Por eso cuestiona sobre el con quién se junta un periodista, “tengo la riqueza por caminar un país y conocer la historia desde los movimientos sociales y los proceso de la urbe”.

    Este fotógrafo de corazón menciona que el tiene ojos para todo, ya que el periodismo debe hacer seres integrales, “he documentado la guerra colombiana, pero también la vida”. Asegura que su cámara es una herramienta, pero que no funciona sola. “Mi cámara la manejo de forma manual, soy quien determina la velocidad, ya que soy quien veo el país y el que hago poesía con la cámara”, adiciona Jesús. Es así como hace referencia a una de sus fotografías, “las atarrayas de los pescadores en el magdalena se convierten en mariposas, es con la cámara que se tiene que contar lo que tengo adentro”.
    Es un criterio en el que Abad se divierte con sus fotos, retratando animales y la vida, “si no buscará en medio del dolor la diversión, no tendría corazón para retratar la guerra”. Él ve una estética y belleza en medio de la guerra del país, como aquella foto en la que captura una mariposa posada en una canana de combate, “es ver de qué manera la estética me permite acercar al dolor, buscando no ofender y manteniendo la dignidad de los seres”.

    Narrar la guerra, una necesidad de construir memoria 

    Para Jesús el narrar la guerra implica que detrás de cada fotografía hay elementos de investigación, un recorrido visual del contexto, ambiente y de diálogo con los actores. Es así como manifiesta que para llegar a la gente hay que mirarla de forma horizontal para entender lo que hace, “dejar a un lado la soberbia, ya que el periodista no es más que nadie, somos iguales”.

    Lo que implica crear confianza en la comunidad, compartir el dolor de una víctima. Manifiesta que muchas veces es importante devolverle a la gente, lo que se toma de ellos”. También se hace necesario investigar, luego de haber ido a un lugar, regresar para seguir documentando y hacerle seguimiento a la historia.

    Para Abad la fotografía se convierte en un elemento clave para construir memoria, en muchos de sus retratos se refleja un documento desde la resistencia de las víctimas y las consecuencias del conflicto. “Los ojos que se tienen permiten ver la ciudad y el país, un país desconocido y abandonado”, sostiene Jesús.
    Una memoria y una narrativa desde el campesino desplazado en medio de una guerra en la que reconoce existir un negocio lucrativo para algunos, “Los campesinos en Urabá huyeron desplazado por un bombardeo del Ejercito con la excusa de sacar a los Paramilitares de la zona, cuando el fin era sacar a los campesinos que regalaron sus tierras para cultivar palma aceitera”.

    Acude al caso del primer pueblo quemado por paramilitares con la complacencia de la fuerza pública en Ituango, así como aclara que las Farc han cometido acciones de barbaries, pueblo tomados por la guerrilla. Lo que para Jesús refleja lo especial de una guerra que se roba la vida de los seres humanos, una guerra donde se matan hermanos con hermanos, “sólo sobreviven los fusiles”. En un país donde todos los actores matan y destruyen escuelas, “Nada peor que la ignorancia para que triunfen los armados”.

    Sin embargo, hace un llamado a no permitir que se influya con la visión que se quiere pintar en la que los actores armados se vean como bestias, “con ellos también hay que construir país, partiendo del diálogo”.
    El trabajo de este fotógrafo, lo categoriza como la construcción de memoria caminando los territorios de la población del desplazado y la violencia desde la fotografías. Una memoria que para él es indispensable para reflexionar, así no seguir repitiendo la historia, “haber si algún día aprendemos desde la memoria que se teje”.
    Este periodista apasionado por su trabajo, manifiesta que el documentar historias de la guerra no es fácil, “la mano me tiembla, pero es mi deber y responsabilidad contarla”.

    Acompañar la resistencia, una luz

    Jesús así como narra la vida, la naturaleza y la guerra, también narra los procesos de movilización y resistencia de las comunidades. Un acompañamiento de la resistencia en defensa de los territorios que les pertenece, contar una historia diferente, ya que hay que contar desde muchos ángulos para entender el país. “Hay que comprender que frente al fusil, la palabra y como dice Sábato, -A la vida le falta la luz de una grita para volver a nacer-, frente a la guerra hay vida, uno ve la vida, el amor, la belleza y no se va buscando fotos de la muerte”, adiciona Jesús.

    Éste diálogo con Jesús Abad Colorado fue realizado por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas, el programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Surcolombiana en el marco de las actividades programadas para fortalecer la investigación. Según la jefe del programa Jaqueline García, es dentro de un proceso de capacitación colectivo impulsado por la Facultad.


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