Deseo de navidad que todos puedan soñar (Paz, amor, tolerancia y fraternidad)

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  • jueves, 24 de diciembre de 2009
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  • Neyder Jhoan Salazar
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  • Esta temporada es la precisa para reflexionar por cada momento de nuestra vida, forjar un alto para poder hacer balance de los episodios malos y buenos que nos deja un año. Seguro cada persona se encontró con dificultades, cometió errores, superó obstáculos, pero también luchó por conseguir éxitos que de todo corazón deseo que se les multipliquen en el 2010.



    Mi corazón como el de ustedes sufrió y aún queda en mi mente el dolor amargo por los falsos positivos. Quienes vimos llorar a madres que no encontraban a sus hijos y que nunca volverán a pasar una navidad con ellos, tendremos en la mente sus rostros desvanecidos. Está latente el dolor por los secuestrados y sus familias, no sólo de los que están en la selva olvidados también de los que permanecen en cárceles de forma inocente o injustamente prisioneros políticos. Sufrí por cada sujeto que murió, por cada soldado, policía, sindical, líder, campesino, político y persona que murió en una guerra absurda donde matan a seres humanos que buscan oportunidades de vida.

    Lloré por los niños maltratados y violentados. Me enfermaron y seguirá presente en mis dolores los cinturones de pobreza que crecen desmedidamente. Sin duda sigo condenando actos de corrupción de este gobierno mientras muchos niños se mueren de hambre, desplazados pasan condiciones infrahumanas en la ciudad, los campesinos pierden sus tierras, los afrocolombianos e indígenas son ultrajados. Aunque se hable de equidad, es para mí un tema de injusticia que otros, muy pocos sólo busquen llenar sus arcas con el mezquino interés del capital de ser rico sin importar aprovecharse de un ser humano. Tal vez la historia del mundo siga escribiendo en sus líneas que el pueblo siempre fue utilizado por una clase burguesa extremadamente rica que buscaba satisfacer sus intereses.

    Un años más y las cosas no parecen cambiar, se han coartado libertades en una absurda doble moral, ahora no basta con matar y maltratar animales parece que también nos condenamos a matarnos como seres irracionales. Por eso mi reflexión de navidad me lleva abrir un espacio para que exista la tolerancia y respeto en mi corazón, en nuestros corazones y donde no reine el egoísmo en el que nos acostumbramos a vivir. Porque no es justo que mientras poco tienes muchas tierras en sus manos un gran número ruegue por un una moneda para comprar la panela con la que darán de beber en noche buena.

    Acompaño en esta navidad a los que siguen sufriendo, a los que perdieron un ser querido por el flagelo de la guerra, a los que no tienen a sus ser amado al lado por el peor daño de la sociedad, la violencia y la guerra de intolerantes. No es justo que las armas gobiernen nuestras vidas siendo sentencia de muerte. A pesar del los sufrimiento es necesario hacer luto de esas penas, dejarlas por un momento pero recordarlas por siempre en la memoria de nuestra mente. Por un momento hay que dejar a un lado esa condición de pobreza, disimular el hambre así de nuestros ojos salgan lagrimas de dolor. No hay que flaquear y compartir con los que está a nuestro lado, darle un abrazo a tu padre, madre, hijo y hermano. Aprovecha para compartir así sea como mendigo con la persona que tienes a tu lado y está presente en tu vida. Es necesario decir gracias a tu amigo por estar ahí.
    Dejemos lo malo a un lado y soñemos que todo puede cambiar, hagamos de la tristeza y el dolor un motivo para recordar y vivir un momento de alegría en estas fiestas. Así mis ojos, y los tuyos sigan llorando lágrimas de sangre y este presente el temor de morir ajusticiado, tal vez lo que es peor olvidado si haber hecho lo suficiente.

    Una incitación a soñar, a dejar que las utopías sean parte de nuestros pensamientos, a vivir cada instante soñando como niños porque todo será más feliz cuando los niños puedan soñar en paz, jueguen a ser niños y no vean destruida su vida por las balas y un adulto que se equívoco.
    Deseo de navidad que todos puedan soñar, deseo ver correr a un niño en el campo sin que una mina lo motile, deseo que un tigre gobierne en la selva y que los gobiernos no se conviertan en dictadura. Deseo que el radicalismo se olvide de ofertar la vida, de igual que con las armas se hagan monumentos a las víctimas, con otras se hagan instrumento para una gran orquesta que entone en una sola voz “noche de paz, noche de amor”.

    Gracias a cada uno de ustedes que con sus cometarios, con su apoyo a este proyecto periodístico contribuyeron para alcanzar mis metas y superar los obstáculos que permiten construir un medio crítico, que contribuye a la libertad de expresión, y a la democratización de los espacios y la información.

    Gracias lectores, se investiga, se opina y se escribe para ustedes. Son letras que sin la presencia de un lector con ojo crítico no tienen sentido. Usted son la fuente principal para seguir escribiendo ¡escribo y escribiere para ustedes! Feliz Navidad y Próspero años 2010

    Paz, amor, tolerancia y fraternidad reine es este último mes del año y ojala te contagie para que perduren presentes en el resto de tu vida.


    Papá Noel existe

    En 1897, una niña de ocho años llamada Virginia escribió una carta al director del diario neoyorkino The Sun. El periódico se apresuró a publicar una respuesta, que firmaría el reportero veterano Francis Pharcellus. La carta de Virginia y la respuesta del periódico dice:

    Clic para ir a la carta original


    «Para nosotros es un placer responder de inmediato la comunicación de más abajo, expresando al mismo tiempo nuestra inmensa satisfacción por el hecho de que su fiel autora se cuente entre los amigos de The Sun:

    Querido director:
    Tengo ocho años.
    Algunos de mis amigos dicen que Papa Noel no existe.
    Papá dice: "Si lo ves en The Sun, existe".
    Por favor, díganme la verdad. ¿Existe Papa Noel?
    Virginia O'Hanlon
    115 West 95th Street.

    VIRGINIA, tus amiguitos están equivocados. A ellos les ha afectado el escepticismo de una era escéptica. No creen salvo en lo que ven. Piensan que algo no es posible si sus pequeñas mentes no son capaces de entenderlo. Todas las mentes, Virginia, sean de hombres o niños, son pequeñas. En este gran universo nuestro, el hombre es un mero insecto, una hormiga, en su intelecto, si lo comparamos con el mundo sin fronteras que le rodea, si lo medimos según la inteligencia capaz de aprehender toda la verdad y todo el conocimiento.

    Sí, VIRGINIA, existe Papa Noel. Ciertamente él existe igual que existen el amor, la generosidad y la devoción, y sabes que éstos abundan, dando a tu vida las mayores bellezas y alegrías. ¡Ay! ¡Cuán aburrido sería el mundo si no existiese Papa Noel! Sería igual de aburrido como si no existiesen VIRGINIAS. No habría fe infantil, ni, por tanto, poesía, ni romance para hacer tolerable esta existencia. No tendríamos placeres, excepto los de los sentidos y la vista. La luz eterna con la que la infancia llena el mundo se extinguiría.

    ¡No creer en Papa Noel! ¡Entonces tampoco deberías creen en hadas! Podrías pedir a tu papá que contratase hombres para vigilar todas las chimeneas la noche de Navidad para atrapar a Papa Noel, pero incluso si no viesen a Papa Noel descender por alguna, ¿qué demostraría eso? Nadie ve a Papa Noel, pero eso no prueba que no exista Papa Noel. Las cosas más reales en el mundo son aquellas que no pueden ver ni niños ni hombres. ¿Has visto alguna vez hadas bailando sobre el césped? Por supuesto que no, pero no hay ninguna prueba de que ellas no estén allí. Nadie es capaz de concebir ni de imaginar todas las maravillas que permanecen ocultas ni las que permanecerán para siempre en el mundo.

    Rompes el sonajero de un bebé y ves lo que produce el ruido dentro, pero hay un velo que cubre el mundo oculto que ni el hombre más fuerte, ni incluso la fuerza unida de todos los hombres más fuertes de todos los tiempos, podrían romperlo. Sólo la fe, la poesía, el amor, el romance, pueden descorrer esa cortina y ver y contemplar la belleza sobrenatural que se oculta detrás. ¿Es todo real? Ah, VIRGINIA, en todo este mundo no hay nada real y perdurable. ¡Ningún Papa Noel! ¡A Dios Gracias! Él vive, y vive para siempre. Mil años a partir de ahora, no, diez veces diez mil años a partir de ahora, él continuará alegrando los corazones de la infancia.»



    1 comentarios:

    Alberto Y. dijo...

    gracias neider feliz navidad y prospero año 2010