La autocensura en el periodismo

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  • sábado, 23 de octubre de 2010
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  • Neyder Jhoan Salazar
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  • El escritor y periodista, Arturo Guerrero diálogo sobre el cubrimiento informativo del conflicto armado en el país, planteó que predomina el rumor y la autocensura del periodista y existe la necesidad de la capacitación para abordar el tema de la guerra en los medios.

    Por: Neyder Salazar

    Arturo Guerrero, miembro de Medios Para la Paz, MMP y columnista de El Colombiano de Medellín, estableció la manera como se cubre el conflicto por los medios en Colombia. El cubrimiento informativo del conflicto se hace por rumores y los periodistas de los medios no están investigando el fenómeno en el país, ya que las investigaciones desarrolladas en su mayoría corresponde a la información contextualizada por ONG como Nuevo Arcoíris, “éstas publican informes que luego son tomados por los periodistas”.


    El “rumor” en el periodismo

    El rumor está presente en el cubrimiento del conflicto, la información gruesa que se deriva de la guerra gira alrededor de rumores, por eso Guerrero estableció que es importante estudiar el papel del rumor en el periodismo, ya que “los medios deben investigarlo para darle legitimidad al hecho”. Esto permite unificar la información, dando una credibilidad al acontecimiento. Es de esta manera que la prensa debe certificar un acontecimiento.

    En esta medida la prensa esta rezagada en el cubrimiento de estos sucesos, lo que es peor hay una autocensura de medios, como fue el cierre de la revista Cambio, que resaltó Guerrero.

    La autocensura

    Para este periodista el conflicto colombiano es una “guerra silenciada” lo que implica una autocensura. Hay una guerra invisible que no se cubre, ya que se cuenta y se narra la consecuencia, pero no hay cubrimiento del periodista como una fuente presencial del conflicto. No se logra establecer en los relatos periodísticos la vivencia, el sentir, ya que “no hay un periodista testigo presencial de los episodios del conflicto”.

    En el caso de La Masacre de Bojayá ocurrido en el 2002, el primer periodista que cubrió el hecho lo hizo cuando había pasado. Eso se representa por una guerra sorpresiva, esporádica que complica narrarla presencialmente. Esto es para Guerrero, “un desafío a la creatividad que implica un relato vivido que visibilice una tragedia para logar credibilidad”. En el país predomina un relato contado, registrado y no vivido que hace irrepetible cada hecho en un conflicto. No hay una imaginación que permita narra sintiendo lo vivido.
    El periodista para Arturo, tiene el desafío romper el silencio de la guerra, cómo construir relatos singulares del conflicto, implica una dosis de perspicacia periodística.

    Un caso del cubrimiento del conflicto

    Un referente que permite dimensionar el trato informativo al conflicto, fue el dado en La Zona de distensión, de despeje de San Vicente del Caguán. Un análisis de contenido a la prensa, permitió ver que ésta editorializaba la noticia. En la manera como contaban las cosas, estaba desequilibrabando la balanza para un lado. Se descubrió que la forma de construir el relato y el trato de la información llevaba a pensar de manera clara, pero no explicita que ninguna negociación con grupos insurgentes llevan a buenos resultados. De igual forma se podía establecer que en el fondo la información sostenía que el pueblo no debe participar en la negociación de la paz. Es decir son versiones disfrazadas de noticia, opinión, y rumores y no un asunto comprobado.

    El análisis de contenido, también permitió determinar que los periodistas omitieron fuentes que contrastaban la información, es decir seleccionaban fuentes que impulsaban su discurso para desprestigiar. Artículos fueron basados en rumor y se legitimaron sin ser comprobado. Se informó con el deseo de interés y éste se cumplió, es decir informaciones autorefenciadas que se legitiman por los intereses periodísticos.

    Lo anterior evidenció un enorme vacío en la capacitación y preparación de los reporteros, sobre todo para la velocidad y el ritmo de la reportería diaria. Pero en el afán del periodismo, se prueba la madurez intelectual del periodista, para Guerrero “la estructura dada a la información es reflejo de la capacidad intelectual”.

    Es consecuencia no hay un criterio en el periodista, pero predomina la premura y el condicionamiento de la línea editorial del medio y su modelo de trabajo periodístico al que se ha adaptado al trabajar para una empresa periodística. La guerra en Colombia fue asumida por las empresas de información sin preparación, sin saber cómo cubrirla. De igual forma hay una rutina periodística, sembrada historicamente. El cubrimiento predominante de la guerra parte de una homogenización a partir de las dos guerras mundiales, impuestas por las empresas periodísticas y agencias internacionales.


    En Colombia se vine desarrollando un proceso autocritico, reflexivo sobre el cómo se cubre una guerra, los efectos del análisis del discurso en la prensa y la propuesta alternativa del cubrimiento periodístico, permite sembrar una idea que para Arturo, darán un mayor resultado en el futuro. El trabajo para cambiar el “chip” en busca de establecer nuevos mecanismo y referente para cubrir el conflicto, continúa. Éste funciona como la idea de cambiar la noción del fin justifica los medios, ya que es una manera generalizada de pensar y para cambiarla implica un proceso de tiempo.

    La palabra que para este periodista define la prensa en el país, sobre todo regional es la “autocensura”, como una parte en su manera de actuar y resultado de los mecanismos de censura.

    Hay un trabajo necesario de cambiar la manera de cubrir el conflicto, el ejercicio autocritico que se da es valioso, sus resultados son complicados de medir, pero se vienen gradualmente gestando. En esa medida aún es urgente reconocer el periodismo contextualizado e investigativo. Hay una necesidad de colaboración, puesto que una estrategia para cubrir la guerra es la de acudir a los colegas que no están en riesgo, de igual forma de acudir a grupos o asociaciones de periodistas para difundir la información.

    Información relacionada: Autocensura y prácticas periodísticas.



    2 comentarios:

    diegopolo1 dijo...

    Estimado Neyder, estos temas generan reflexiones fecundas para el periodismo. Por la validez del trabajo me tomo el atrevimiento de subir el artículo a Suregión, con los respectivos créditos intelectuales.

    Gracias.

    Neyder Jhoan Salazar dijo...

    Claro que es importante tema en que todos los periodistan deben reflexionar, sobre todo en contextos como el de la región. Diego no hay problema con el artículo de hecho ese mismo día se lo envíe a Christian para que subiera, pero creo que no ha abierto el correo.